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Gráfico resultado elecciones europeas.Pasadas ya las elecciones europeas y conocidos más que de sobra los resultados que arrojaron (PP 26%, PSOE 23%, Izquierda Plural 9.9%, Podemos 7.9%, UPyD 6.5%, PNV+CIU+CC 5.4%, ERC 4%, C´S 3.1%, EH Bildu 2% y Primavera Europea 1.9%) toca analizarlos y valorarlos.

En primer lugar, lo primero que se aprecia al analizar los resultados son dos cosas, la gran abstención y la brutal caída del bipartidismo.

En estas elecciones europeas más del  54% de la ciudadanía con derecho a voto no acudió a ejercerlo. La elevadísima abstención no puede entenderse sino como un toque de atención aún sistema político incapaz de dar solución a las inquietudes de la ciudadanía, la cual cada vez se ve más alejada del sistema y de sus partidos. Así mismo, el perfil bajo de la campaña electoral de los dos principales partidos (PP y PSOE) y el apagón mediático sufrido por el resto de formaciones no ha sido capaz de movilizar a un electorados que ve las instituciones europeas demasiado lejanas e inservibles.

En cuanto a la caída del bipartidismo solo se puede calificar de brutal. Mientras que en las penúltimas Elecciones Europeas del 2009 la suma de los porcentajes de voto de PP y PSOE superó el 80%, en estas últimas el porcentaje del bipartidismos apenas llegó al 49%, un severo golpe al bipartidismo que abre un nuevo tiempo en el panorama político español tras décadas de antidemocrático turnismo político del corrupto PPSOE.

La segunda lectura que podemos hacer de los resultados electorales es el gran auge de la izquierda transformadora.

Por un lado, Izquierda Unida – La Izquierda Plural consolida el crecimiento electoral que viene experimentando desde las Elecciones Municipales/Autonómicas de 2011, pasando de un 3.73% del voto en las Elecciones Europeas de 2009 a un 9.9% del voto en las actuales, convirtiéndose en una verdadera alternativa transformadora al hasta ahora hegemónico PSOE.

Pero si ha habido una sorpresa electoral, esa sin lugar a dudas esa ha sido la meteórica irrupción en el panorama político Podemos, plataforma surgida en torno al televisivo Pablo Iglesias y a la ya existente Izquierda Anticapitalista. En apenas 4 meses de andadura y tras no fructificar un acuerdo de convergencia programática con IU, Podemos ha sabido aprovechar la presencia mediática de su popular líder para llegar a sectores a los que tradicionalmente no conseguía llegar la izquierda transforma, para con un impresionante 7.9% de los votos obtener 5 escaños.

Por tercera y última lectura analítica en lo que a los datos arrojados se refiere, toca mencionar la consolidación del crecimiento de UPyD que obtiene el 6.5% de los votos, los buenos resultados de las distintas planchas nacionalistas (PNV+CIU+CC 5.4%, ERC 4% y EH Bildu 2%) y la aparición de dos fuerzas nuevas como C´S 3.1% y Primavera Europea 1.9%.

Pues bien, dejando ya a un lado la mera lectura analítica de los resultados, toca hacer una valoración política de los mismos y sobre todo del nuevo escenario que se abre en el panorama político español.

La absoluta derrota del hasta ahora hegemónico bipartidismo, pone de manifiesto lo agotado del sistema político actual y se puede interpretar como un golpe sobre la mesa de una ciudadanía totalmente alejada del Régimen actual. Mientras que en gran parte de Europa la caída de sus respectivos bipartidismos ha supuesto el ascenso del neofascismos populista, en España por el contrario ha supuesto el auge de la izquierda transformadora representada por Izquierda Unida -La Izquierda Plural y Podemos.

Los 11 escaños obtenidos por la izquierda transformadora (6 IU y 5 Podemos) aún quedan lejos de los 14 obtenidos por el PSOE, pero indudablemente abren un nuevo tiempo ante la progresiva caída de un PSOE totalmente desacreditado que ve como a su izquierda está floreciendo una verdadera alternativa transformadora.

A la izquierda del PSOE, IU y Podemos hacen creer a la ciudadanía en un alternativa real hasta ahora no conocida. IU, con su habitual buen trabajo en las instituciones y en los movimientos sociales ha sabido afianzar a su electorado e incluso ha logrado atraer a parte del electorado socialista obteniendo más de 1.500.000 de votos. Podemos por su parte ha logrado llegar a sectores a los que IU no había llegado nunca. Aprovechando el poder mediático de su televisivo líder y con un discurso e imagen fresco y novedoso, la plancha creada en torno a Pablo Iglesias e Izquierda Anticapitalista ha conseguido romper definitivamente el Régimen bipartidista.

IU y Podemos.Ahora la pregunta es clara, ¿Qué deben hacer IU y Podemos? La respuesta no es para nada sencilla, pero ahí va mi reflexión. IU y Podemos con un alto nivel de coincidencia programática llegan a distintos sectores de población pero a su vez totalmente complementarios. La alternativa transformadora requiere indudablemente de una mayoría social trabajadora aglutinada entorno a una alternativa programática concreta que rompa definitivamente con el orden económico, político y social imperante.

En estos momentos, muchos quieren llevar el debate a si IU y Podemos deben coaligarse, a si IU debe ceder ante Podemos o Podemos ante IU, a si la aparición de Podemos ha sido un golpe a la metodología tradicional de IU o un impulso al conjunto de la izquierda transformadora española, etc. Pero en mi opinión, el debate debería orientarse en torno a ¿es posible aglutinar a la mayoría social trabajadora entorno a una alternativa programática construida por IU y Podemos? Yo creo que sí, pero para ello desde ahora mismo tanto IU como Podemos deberían comenzar a trabajar en un programa transformador de mínimos con vistas a las próximas elecciones locales y autonómicas en las cuales se puede asestar el golpe definitivo al orden imperante.

Comencemos a trabajar sin personalismos, sin dogmatismos, y sin absurdos clichés orgánicos en la alternativa anticapitalista, y una vez edificado el esqueleto de la alternativa ya alicataremos la misma.

La oportunidad de cambiar el curso de la Historia es hoy más evidente que nunca, ¿vamos a desaprovechar esta oportunidad?

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Este 14 de abril se conmemoran 81 años de la proclamación de la II República española, la experiencia más genuinamente democrática de nuestra historia.

En el espacio de apenas cinco años y pese a la sistemática resistencia del poder económico, militar y eclesiástico, la “república de trabajadores de toda clase” inició la reforma agraria, instauró el estado laico, generalizó la jornada laboral de 8 horas, reguló el derecho de huelga, potenció los convenios colectivos, impulsó la educación, la ciencia, el arte y la cultura, reconoció el derecho de voto a la mujer, legalizó el divorcio y aplicó una política exterior de defensa de la paz y la democracia.

Por su orientación y realizaciones, la II República significó para amplios sectores sociales más derechos y más democracia.

Sin embargo, ese proyecto de país apenas esbozado fue truncado por el golpe militar-fascista de 1936. Los cuarenta años de dictadura que le siguieron desmantelaron esa obra y blindaron en el poder a una coalición de militares, banqueros y miembros de la jerarquía eclesiástica.

Tras muchos años de dura lucha por la democracia y la libertad, la Transición reforma el viejo edificio donde se cobijaba esa coalición de poder. La amplia mayoría de la sociedad consiguió de nuevo, aunque con muchas limitaciones, derechos, libertades y democracia.

Más de treinta años después, la crisis económica es utilizada para acabar con conquistas duramente conseguidas haciendo a su vez que el marco político entre también en crisis.

El poder del mercado determina al poder político, desmantela los avances políticos y sociales y limita la democracia. El sistema político, con la ley electoral como punta de lanza, constriñe y falsea la participación y la voluntad popular. La reciente reforma constitucional consagra el sometimiento del bienestar social a los intereses de los especuladores y los banqueros.

Sin embargo, la contestación crece. La memoria, pese a quien pese, no se ha perdido. Sabemos que sólo a través de la lucha y la movilización podemos conseguir los derechos que nos están quitando. Sabemos que sólo juntándonos podremos darle la vuelta a esta situación. Porque somos más.

Frente a un modelo de país basado en la especulación y el ladrillo, sometido al poder económico, donde los principales partidos monárquicos compiten a la hora de satisfacer las necesidades de uno u otro sector económico, es necesario poner en pie un nuevo proyecto de país.

Un nuevo proyecto de país que ponga en el centro de su política y su economía la participación activa y el bienestar social de la mayoría, la democracia participativa y los derechos sociales.

Para esto, apostamos por abrir un proceso constituyente.

La apuesta por un proceso constituyente es una llamada a luchar por nuestro futuro, a recuperar la soberanía popular y dar poder a la mayoría social trabajadora como realización de la democracia.

 Un proceso constituyente entendido como articulación de una amplia mayoría social movilizada en la lucha democrática por sus derechos.

Apelamos al poder constituyente, al conjunto del pueblo, el único que es capaz de definir y decidir el proyecto de país que queremos.

Un país con más derechos y más democracia, que hoy sólo puede significar una cosa: la Tercera República

Vicenc Navarro, Juan Torres López y Alberto Garzón Espinosa en su libro Hay Alternativas, propuestas para crear empleo y bienestar social en España, realizan un breve análisis sobre las medidas neoliberales que nos ha llevado a la situación de crisis actual.

A lo lardo de las 221 páginas que conforman este libro, estos tres economistas rompen viejos mitos neoliberales y demuestran que otra forma de hacer economía alejada de los intereses de los especuladores financieros es posible..

Frente a las medidas económicas puestas en práctica por los gobiernos actuales, estos tres economistas denuncian que estas medidas (reformas laborales, privatizaciones, reducción de los impuestos a las rentas altas y del gasto social) son las que nos han llevado a la situación actual, y que lejos de mejorar la situación de la clase trabajadora, estas medidas únicamente van a conseguir ahondar más aun la brecha existente entre las distintas clases sociales, los que motivados por la usura y el capital crearon esta crisis y los que verdaderamente la sufren cotidianamente.

Con un estilo claro y directo, los autores de este libro analizan las causas y los efectos de la crisis, y aportan 115 propuestas concretas alejadas de los intereses de la patronal, de los banqueros, de los directivos de los bancos centrales y de los políticos a su servicio, encaminadas a mejorar la maltrecha situación económica.

En definitiva, esta es una obra con propuestas concretas que recoge el espíritu del 15M y la voz de todas las personas que ansían respuestas diferentes y que quieren remedios factibles para salir del abismo al que parecen abocadas.